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                                    BIENVENIDOS

         La Hermandad de sacerdotes Operarios Diocesanos del Corazón de Jesús es una Asociación de sacerdotes seculares fundada por el beato Manuel Domingo y Sol el 29 de enero de 1883. Entre los objetos principales que se propone la Hermandad se encuentra la formación cristiana de la juventud.

          La Hermandad de sacerdotes operarios ha hecho siempre una clara opción por la pastoral vocacional, que se ha concretado a lo largo de la historia en ayudar a los jóvenes más desfavorecidos a descubrir a Jesucristo, para seguirle y colaborar con Él en la tarea evangelizadora según su vocación, apoyando también la vocación de los hombres y mujeres laicos que viven y siembran el evangelio en nuestros centros educativos.

          La Hermandad de Sacerdotes Operarios Diocesanos fundamenta su acción educativa en la concepción cristiana de la persona, de la educación y del mundo, es consciente de que participa de manera corresponsable en la misión evangelizadora de la Iglesia, y lleva a cabo esta misión educando desde una visión humano-cristiana, desde los valores del evangelio, desde el diálogo fe-cultura, abriéndose a todos con relaciones fraternas, con pluralidad, y como servicio a la Iglesia y a la sociedad; con el deseo siempre renovado de seguir el ejemplo e intuición del beato Manuel Domingo y Sol:

          "He tenido amor a la juventud, y no sólo por afecto, sino que he visto los resultados. Tengo suma complacencia en estar en medio de vosotros. La juventud es mi ideal" (Escritos Mosén Sol).

          Entendemos que en nuestros centros educativos evangelizar es expresar el mensaje evangélico en términos de la cultura actual, hacer de nuestras escuelas lugares de anuncio de la Buena noticia de Jesús para los niños y jóvenes de hoy. Es una respuesta de todas las personas y estructuras del centro a la necesidad de vivir con sentido, esperanza y coherencia, teniendo como modelo los valores del Evangelio, promoviendo la coherencia entre estos valores identificativos del Centro, su estilo y organización.

           Entendemos por educar formar personas autónomas que, desde esta perspectiva cristiana, desarrollan capacidades, habilidades y competencias para comprometerse crítica y responsablemente en la sociedad actual y futura.

          Por eso consideramos que debe ser una valor permanente en nuestro Centro, no sólo en el ámbito de la integración escolar sino en un sentido más amplio que entienda la integración como un estado natural del ser humano que conlleva el derecho y el deber que toda persona tiene, mujer y hombre, a participar activamente de los servicios que ofrece la comunidad en la que se desarrolla.

         

El Equipo Directivo. Salamanca 2012.